Fue a su entrevista de matrimonio en una oficina de inmigración y terminó detenido por ICE - El Nuevo Herald

POR BRENDA MEDINA

28 de septiembre de 2018

María Eugenia Hernández y su esposo Oscar Hernández fueron el martes a las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración en Miami, para una cita que habían esperado por casi tres años. Se trataba de una entrevista de matrimonio, uno de los pasos en el proceso de ajuste de estatus de Oscar, un inmigrante nicaragüense.

Usualmente, en esa entrevista un agente de inmigración busca corroborar que el matrimonio es legítimo. Los Hernández trajeron un pequeño álbum con las fotos de su boda y su vida familiar, su certificado de matrimonio y una prueba de su cuenta de banco en común.

Llevan cuatro años juntos, tres casados, y Oscar es el soporte principal de la familia, así que todo debía salir bien, pensó María, quien es ciudadana de Estados Unidos. Pero en un momento durante la entrevista, a María le pidieron que saliera de la oficina. Veinte minutos después un agente le informó que su esposo, sobre quien pesa una vieja orden de deportación, había sido detenido por la Policía de Inmigración y Aduanas ICE.

Desde entonces Oscar, de 42 años y que entró al país indocumentado al cruzar la frontera desde México en el 2004, permanece en un centro de detención de inmigración en Broward. Podría ser deportado en cualquier momento.

“Yo iba muy confiada a la cita de inmigración porque era una entrevista, nunca me imaginé que de ahí se llevarían a mi esposo arrestado”, dijo María el viernes. “Estamos tratando de hacer lo correcto”.

La detención de inmigrantes mientras están en la entrevista de matrimonio en una oficina de Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), se ha vuelto cada vez más común en el Sur de Florida, según abogados de una agencia de ayuda legal de inmigración.

Inmigrantes con viejas órdenes de deportación están cumpliendo con el proceso de las peticiones para familiares extranjeros (I-130 Petition for Alien Relative) y presentándose a la entrevista de inmigración con la meta de obtener estatus legal, “y algunos se encuentran con que agentes de ICE están esperando para capturarlos”, explicó la abogada Alexandra De León, de Americans for Immigrant Justice.

En una declaración a el Nuevo Herald con respecto al caso de Hernández, un vocero de ICE en Miami dijo que cualquier inmigrante indocumentado con orden de deportación puede ser detenido por esa agencia en cualquier momento.

“ICE ya no hace excepciones a clases o categorías de extranjeros deportables de la posible aplicación de la ley. Todos aquellos en violación de las leyes de inmigración pueden estar sujetos a arresto, detención y, si se determina que tiene una orden final de deportación, ser expulsados de Estados Unidos”, escribió el vocero Nestor Yglesias.

En semanas recientes, el canal de televisión local WSVN 7News publicó un caso similar de un joven nicaragüense indocumentado que fue arrestado en las oficinas de USCIS tras acudir a la entrevista de matrimonio con su esposa. El hombre había entrado a EEUU por la frontera con México cuando tenía 12 años y recibió una orden de deportación en el 2005. La pareja tiene un hijo pequeño y la mujer está embarazada. El joven estuvo detenido por dos semanas y fue liberado del centro de detención para inmigrantes en Broward un día después de que 7 News contactara a ICE.

En ese caso ICE dijo al canal de televisión que la agencia “realiza arrestos y decisiones de custodia en cada caso por separado basándose en la totalidad de las circunstancias”.

Antes, el gobierno de Estados Unidos obligaba a los inmigrantes con órdenes de deportación a regresar a sus países de origen por una década, antes de poder entrar al país legalmente para ajustar su estatus. Pero en el 2013 USCIS creó una exención o waiver que les permite quedarse en el país mientras pasan por el proceso de ajuste de estatus. Con esa opción el gobierno busca evitar la separación familiar prolongada, que puede representar una “gran adversidad” para ciudadanos estadounidenses que sean conyugues o hijos de los inmigrantes indocumentados.

Para María Hernández, de 51 años, una posible deportación de su esposo Oscar la pondría entre “la espada y la pared”. Ella está deshabilitada y al igual que su hijo sufre de esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa que ataca el sistema nervioso. Oscar, quien trabaja en la construcción como instalador de alambrado eléctrico, es el principal proveedor de la familia.

“El es mi mayor apoyo, ha estado conmigo en las buenas y en las malas”, dijo María. “Si lo deportan yo puedo decir que lo seguiría hasta Nicaragua, pero allí cómo voy a atender mi enfermedad, cómo vamos a tener recursos para los medicamentos”.

Cuando Oscar entró a Estados Unidos en el 2004, fue detenido y procesado por agentes de la patrulla fronteriza. Aparentemente, poco después recibió una cita para presentarse ante un juez pero no recibió la carta porque para entonces ya vivía en Florida, explicó su esposa. Al no presentarse a la corte de inmigración se habría generado una orden de deportación en ausencia.

La pareja presentó la exención o weaiver de la orden de deportación hace varios meses, en el proceso de la petición de ajuste de estatus por matrimonio. Hace tres semanas recibieron la cita de la entrevista en la que Oscar fue detenido por ICE.

Casos similares se han reportado en otros estados del país. En abril la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Massachusetts presentó una demandacolectiva a una oficina de USCIS en la que alega que las detenciones se tratan de una “trampa” de las agencias federales para “cazar” inmigrantes que van a las entrevistas.

ACLU alega también que las detenciones van en contra del propósito de la exención o weaiver que busca evitar la separación familiar y que viola los derechos de los inmigrantes al debido proceso, al no permitirles que terminen el proceso de ajuste de estatus.

“Por un lado el gobierno incentiva a los peticionarios a ir [a las entrevistas] y por el otro los llama para atraparlos”, escribieron los abogados en la demanda.

Como parte de la evidencia de la queja legal en Massachusetts, salieron también a la luz correos electrónicos que muestran como agentes de USCIS y ICE coordinaron las entrevistas para que los agentes de ICE pudieran ir a detener a los inmigrantes. En uno de los correos electrónicos un agente de ICE le pide a USCIS que no programen las detenciones “todas al mismo tiempo” porque no tienen como transportar y procesar todos los casos juntos y para evitar atención negativa de los medios.

Un vocero de la Oficina de ICE de Boston dijo en una declaración que las alegaciones de que hubo una coordinación inapropiada no tiene fundamento y explicó que es solo una cooperación de rutina entre agencias del Departamento de Seguridad Nacional para hacer cumplir las leyes de inmigración, según reportó el Washington Post.

Una vocera de USCIS dijo a el Nuevo Herald el viernes que como política de la agencia no pueden comentar en asuntos involucrados en litigios pendientes.

Léelo a través de El Nuevo Herald aquí.

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